lunes 31 de marzo de 2008

De Cadaveres, Motosierras y Caimanes

Por David Beriain
Berta Córdoba tenía ocho hermanos, cinco hermanas y un hijo antes de que la guerra colombiana le pasara por encima. Pero cuando las masacres llegaron a Barrancabermeja, Berta empezó un duelo de once años, una década larga en la que tuvo que recoger los pedazos descuartizados con motosierra de sus hermanos, buscar los restos de algunos en el río Magdalena para arrebatárselos a los caimanes, rastrear sin éxito a su hijo desaparecido y enterrar a una madre que no pudo soportar ver vertida tanta sangre de su sangre.
Barrancabermeja, Barranca como la conoce su gente, es famosa por dos cosas: por las refinerías de petróleo que alimentan a Colombia y suben un par de grados la temperatura de la olla que ya es esta ciudad y por las masacres que se han enquistado en su historia reciente.
Hasta principios de los noventa, la ciudad era territorio guerrillero, se la repartían las FARC y el ELN. El puente del río separaba Barranca en dos. Los controles del Ejército y de la guerrilla estaban a cinco minutos cada uno del otro. Había combates casi a diario. "Más allá del río los guerrilleros estaban por todas partes y cobraban peaje para pasar. Después llegaron los paramilitares, se apoderaron de la ciudad y empezaron las grandes masacres. No es que la guerrilla no hubiera matado gente antes, también llevaron a cabo sus masacres, pero no con el grado de brutalidad que aplicaron los ‘paras'. Ese fue su sello de identidad, lo que los definió, el horror que aplicaban en sus matanzas", cuenta P., una mujer que ha trabajado durante muchos años en el ámbito político de la ciudad.Más información en:http://www.adn.es/blog/en_pie_de_guerra/mundo/20080324/POS-0011-Cadaveres-motosierras-caimanes.html

domingo 30 de marzo de 2008

'Aumenta número de campesinos asesinados que son reportados como guerrilleros abatidos por Ejército'


El diario estadounidense 'The Washington Post' hizo la afirmación en el artículo principal de su edición digital de este sábado.
"Bajo la presión de los comandantes militares para registrar muertes en combate, el Ejército ha estado asesinando cada vez más en años recientes a pobres campesinos y haciéndolos pasar por guerrilleros muertos en combate, aseguran grupos de derechos humanos y organismos de control de Colombia", dice el periódico.
Esta táctica habría desencadenado un feroz debate dentro del Ministerio de Defensa colombiano entre los generales tradicionales que están a favor de una agresiva campaña que se centre en el conteo de cuerpos y reformistas que dicen que el Ejército necesita desarrollar otros criterios para medir el éxito en el campo de batalla, según afirma el artículo.
"Los asesinatos, llevados a cabo por unidades bajo las órdenes de comandantes regionales, siempre han sido un problema en el oscuro conflicto que ya cumple 44 años", agrega el Washington Post. Más información en http://www.eltiempo.com/politica/2008-03-30/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-4050152.html

miércoles 26 de marzo de 2008

A las Patadas no es


Por José María Rodríguez Gonzáles

La política exterior colombiana no ha podido ser un mayor desastre, porque posiblemente no ha tenido más oportunidades. La diplomacia se hizo para negociar y representa lo más civilizado de una nación.
El presidente Álvaro Uribe vive la paranoia de las FARC, él es posiblemente una de los mejores triunfos de ellas. Su idea de que acabar los líderes es acabar las ideas no podría ser más errada y su guerra sin cuartel no ha producido otra cosa que la resistencia de las FARC y la internacionalización del conflicto con las FARC como centro.
En épocas anteriores a Álvaro Uribe, las FARC eran un dolor de cabeza doméstico, que no costaba billones de dólares, ni producía millares de muertos ni millones de desplazados y tampoco era de la atención mundial. En Colombia se vive de oasis y Álvaro Uribe ha sido el mejor mantenedor de los sueños que se tienen despiertos. Su generación de odio prolongará la guerra y volverá a las FARC su interlocutor a nivel mundial.
Más información en:

Acusan a José Obdulio Gaviria de 'estigmatizar' a organizadores de marcha del 6 de marzo



En una fuerte carta, 22 organizaciones de Derechos Humanos le pidieron al presidente Álvaro Uribe Vélez que se distancie cuanto antes de recientes declaraciones de su asesor.
En la carta, que va firmada por los pesos pesados de esta comunidad (Human Rights, Watch, Amnistía Internacional, Wola, Lawg y Human Rights First, entre otras), las ONG sostiene que los cuestionamientos de Gaviria a los organizadores o participantes de la marcha en memoria de las víctimas de los paramilitares terminaron por crear "un clima de intolerancia" y violencia.
El asesor, dicen, hizo varias declaraciones públicas en las que los relacionó con las Farc. Específicamente, contra Iván Cepeda, uno de los organizadores.
Según las ONG, entre el 4 y 11 de marzo, y luego de las declaraciones de Gaviria, 4 sindicalistas fueron asesinados. Desde entonces, muchas ONG han sido objeto de acosos, ataques físicos, amenazas de muerte y hasta robo de computadores e información de sus oficinas.
"Comentarios sin fundamento como estos, le hacen un profundo daño a la democracia colombiana y los derechos humanos y pone en peligro de violencia a aquellos contra quienes se hacen", dicen en la carta.
Sostienen, además, que la ola de ataques pone en entredicho el proceso de desmovilización paramilitar pues muchas de las amenazas han provenido de grupos como las "Águilas Negras", o "paras" que se reintegraron o nunca se desmovilizaron.
En el comunicado de prensa que acompaña la carta, las ONG señalan también que esta oleada de ataques podría poner en riesgo la aprobación del Tratado de Libre Comercio, que sigue frenado en el Congreso estadounidense, precisamente, por las objeciones que existen frente a la violencia sindical.
"En el debate sobre el TLC, Uribe ha dicho repetidamente que está protegiendo a los trabajadores. Pero el hecho que permita que su asesor presidencial continúe con el hostigamiento, incluso cuando se está matando a sindicalista y defensores de los DD.HH., sugiere una desconexión real entre su discurso y sus acciones", argumentan las ONG.
Y le piden al Presidente adoptar tres medidas concretas:
Que públicamente condene las declaraciones de Gaviria y otros en su gobierno que han relacionado a los organizadores de la marcha con la guerrilla.
Que condene la nueva oleada de ataques y reafirme el apoyo de su gobierno a la protección de sindicalistas y activistas.
Que asegura una investigación inmediata e imparcial frente a los nuevos casos, castigue a los responsables, y tome medidas para desmantelar a los grupos "paras".
SERGIO GÓMEZ MASERICorresponsal de EL TIEMPOWashington

domingo 23 de marzo de 2008

La Fábula del Lambicolor

Yolanda Reyes. Columnista de EL TIEMPO.

El periodismo actual parece preferir las comillas a los signos de interrogación.

Cuentan los memoriosos que en tiempos de Julio César Turbay existió un noticiero al que cariñosamente apodábamos 'Lambicolor'. Su cercanía al Gobierno lo convirtió en una especie de informativo oficial, que mostraba un país casi perfecto, lleno de buenas noticias, protagonizadas por miembros del gabinete, y al que nadie -ni siquiera los liberales oficialistas- solía dar mucho crédito. En aquellos viejos tiempos, cuando estrenábamos televisión en color, su versión monocromática y sin matices producía la misma risa que los innumerables chistes acerca del mandatario.

La historia de 'Lambicolor' ha venido a mi memoria durante estos días de adhesión emotiva a eso que ahora llamamos la Patria y que, según nuevos emisarios, parece haber resultado "vencedora frente a las injustas agresiones de nuestros vecinos". Quizás el rictus compungido que no pueden o no quieren ocultar las jóvenes presentadoras al leer los partes internacionales o al revelarnos secretos íntimos de Estado, cual muñecas manejadas por ventrílocuos, o tal vez las preguntas inducidas que han hecho en sus entrevistas a los voceros del régimen, me recordaron el lenguaje grandilocuente, con cierto tinte entre ingenuo y provinciano, que tenía aquel noticiero.

La postura pasional y renuente al debate que, con valientes y contadas excepciones, ha caracterizado el trabajo periodístico de los últimos meses -por no decir de los últimos años- parece ir en contravía de la independencia que antes valorábamos en el periodismo colombiano y que llevó a maestros como Guillermo Cano, por citar un ejemplo, a perder la publicidad para su diario por destapar los manejos de un importante grupo económico, o a perder la vida por denunciar los vínculos entre poder y narcotráfico. No es que pretenda idealizar los tiempos idos, pues siempre hubo periodismo oficialista en el país, como lo ilustra el caso citado, pero un pilar del oficio, que era el de la autonomía frente al poder, parece haber perdido vigencia. Esa mezcla de olfato y malicia que nos hacía considerar buenos periodistas a quienes desconfiaban de las fuentes oficiales para investigar por su cuenta y riesgo dejó de ser virtud para volverse defecto. Y así el argumento de "no estar con el Gobierno" se ha convertido en criterio para descalificar a un periodista o a un medio.

Quizás somos nosotros -eso que llaman "el público"- quienes más hemos cambiado: nos hemos vuelto oficialistas y monolíticos y pedimos a los medios que se limiten a divulgar los triunfos, las pruebas, las fotos y la agenda que dicta el Gobierno, como si fuera un gran editor con potestad para escoger y tachar con su lápiz rojo, no sólo los temas, sino la forma de abordarlos y las fuentes de consulta. Por algún mecanismo de autocensura o de amnesia colectiva, o quizás porque nos embobamos, como tantos políticos que hoy se limitan a asentir con la cabeza (qué se fizieron los liberales, por ejemplo), el periodismo actual parece preferir las comillas, para citar fuentes oficiales, frente a los signos de interrogación, para plantear preguntas. En un círculo vicioso, nos dan lo que les pedimos: que nos ayuden a tragar entero y nos ubiquen en uno de los bandos. O apoyo incondicional o enemigos declarados. Así de blanco o de negro: sin colores ni matices, sin humor ni reflexión. Sin un asomo de duda.

En estos tiempos, cuando la necesidad de saber pugna con la de no querer saber, y cuando las historias vividas superan la capacidad de entendimiento, es un instinto natural, no sólo de los individuos sino de las sociedades, cerrar los ojos y no ver, o ver solamente aquello que se desea. Entonces, el periodismo se enfrenta al dilema de decir y sacudir las conciencias (aunque le corten la cabeza), o al de amplificar las versiones oficiales y administrar la anestesia. Se trata de un debate que no es exclusivo de los medios, sino de toda la sociedad, sobre todo ahora, cuando comienza a cobrar conciencia de su poder movilizador. ¿Valdría ofrecerle un periodismo de estilo Lambicolor? Francamente, yo lo dudo.

sábado 22 de marzo de 2008

Uribe enredado en su “guerra mediática”

Eduardo Tamayo G.

“Más rápido se atrapa a un mentiroso que a un ladrón” reza el dicho popular que perfectamente puede aplicarse al Presidente Alvaro Uribe Vélez y su “guerra mediática” con la que pretende levantar una cortina de humo para ocultar el bombardeo de un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano, en flagrante violación a su soberanía. En efecto, todavía está fresco el fiasco de la reciente XXV Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de la OEA, donde los diplomáticos colombianos repartieron una foto, publicada en el diario colombiano El Tiempo, en la que supuestamente aparecía el ministro coordinador de seguridad interna ecuatoriano Gustavo Larrea reuniéndose con el ex Nº 2 de las FARC, Raúl Reyes. La foto correspondía en realidad al dirigente comunista argentino Patricio Etchegaray, quien inmediatamente salió a desmentir la impostura. A Uribe le salió el tiro por la culata porque la supuesta prueba de la vinculación de las FARC con el gobierno ecuatoriano quedó desbaratada y los cancilleres tuvieron que aprobar una declaración que refrendaba la del Grupo de Río, que en lo esencial rechaza la incursión militar ecuatoriana y dice no a la doctrina de la guerra preventiva diseñada en Washington.Más informaciòn en: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=64953

Uribe, "¡El Genocida Nacional!"

Por Dick Emanuelsson

No es casual que el Pentágono eligió a Ecuador como campo de batalla en la mañana del 1° de marzo. Dos días antes, el jueves 28 de febrero, la Comisión 9ª de la Asamblea Constituyente del Ecuador, encabezada por la diputada María Agusta Calle, aprobó un inciso que eleva al rango constitucional la prohibición de tropas extranjeras en el territorio ecuatoriano. Y en el 2009 se vence el contrato de la base militar en Manta, ocupada por tropas estadounidenses; lo cual significa que el Pentágono pierde una posición geográfica en la línea ecuatorial de una importancia estratégica sumamente alta por sus planes imperiales en América Latina. Más informaciòn en :http://www.abpnoticias.com/boletin_temporal/contenido/articulos/colombia_asesinato_reyes52.html

El azaroso olvido de la condición humana


León Valencia. Columnista de EL TIEMPO.

Me negué siempre a creer que en los momentos más agudos la guerra pierde toda apariencia política y se extravía en los meandros de las vendettas personales, de las traiciones ominosas, del azaroso olvido de la condición humana, de la negación inmisericorde de la ética. Que el horror se muestra sin vergüenza alguna. Que aparece el interés morboso de que las cosas más horrendas se conozcan. Pero en estos días me he rendido a la evidencia.

Sentí que estábamos en esa triste estación de nuestro conflicto mientras hablaba con Nicolás Rodríguez Bautista, comandante general del Eln, en noviembre pasado, en una entrevista en Caracas. Decía con apremio que sus fuerzas y las del Gobierno estaban peleando palmo a palmo en múltiples regiones del país con una saña que nunca se había visto.

Él, que ha estado 44 de sus 57 años de vida en la guerra y le ha visto la cara a la muerte mil veces, decía que no hay campo para la piedad, que los umbrales del respeto a la especie se han derrumbado.Más información en: http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/lenvalencia/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-4022632.html

jueves 20 de marzo de 2008

Toda la verdad sobre la muerte de Raúl Reyes

Decio Machado


Las investigaciones desarrolladas por las autoridades ecuatorianas van arrojando luz sobre lo que realmente sucedió en la madrugada del pasado 1 de marzo, donde fuerzas armadas colombianas abatieron entre 20 y 22 guerrilleros en territorio ecuatoriano. Emboscada en la que fue abatido, el comandante Raúl Reyes, número 2 en la estructura de mando de las FARC.


Las imágenes, los testimonios de los colonos de la zona, las declaraciones de tres guerrilleras que se encontraron aun con vida, los informes de balística e inteligencia militar ecuatoriana, vienen a demostrar el montón de mentiras declaradas por el presidente colombiano, Álvaro Uribe, tanto al presidente Rafael Correa, del Ecuador, como al conjunto de la comunidad internacional y los medios de comunicación.
Más informaciòn en:http://humanidadenred.org.ve/index.php?option=com_content&task=view&id=9461&Itemid=1

martes 4 de marzo de 2008

Un Alto mando de EE.UU. estuvo en Bogotá dos días antes operación contra Reyes


por Agencias Tuesday, Mar. 04, 2008 at 9:33 AM

04 Mar 2008.- Un alto mando militar estadounidense estuvo en Bogotá dos días antes del bombardeo del sábado pasado al campamento ecuatoriano en el que fue abatido el "número dos" de la guerrilla de las FARC, "Raúl Reyes".
La visita fue registrada de manera escueta por el sitio web de las Fuerzas Militares de Colombia, mediante una fotografía fechada el pasado 28 de febrero.

El contraalmirante Joseph Nimmich, director de la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial del Sur de Estados Unidos, fue recibido entonces en el Comando General de las Fuerzas Militares.

El objetivo de la visita fue el de "compartir información vital sobre la lucha contra el terrorismo", según el texto de una fotografía, con la cual el portal castrense registró la presencia de Nimmich en Bogotá.

En la foto, el mando norteamericano aparece con el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Militares de Colombia, el almirante David René Moreno Moreno.

La misma nota explica que el documento registra la entrega a Nimmich, por parte de Moreno, de "un libro de colección sobre Colombia".

Nimmich ya había viajado a Bogotá en julio del año pasado, cuando se reunió con el comandante de las Fuerzas Militares, el general Freddy Padilla de León.

La presencia del mando estadounidense en los días previos a la operación contra el segundo de las Farc Raúl Reyes y el motivo informado de su visita cobra importancia por los rumores que corren en el país sobre un supuesto apoyo norteamericano a la acción militar.

El Israel Latinoamericano


por Marcos Chinchilla Montes Tuesday, Mar. 04, 2008 at 9:36 AM

Fuera y dentro de Colombia, desde hace unos ocho meses se hizo evidente que la imagen del presidente Uribe venía en picada; se hizo claro, que la opción no es la paz, sino la imposición de la opción militar, privilegiando así los estrechos intereses que tiene con Washington. Ahí la primera afinidad que se ha hecho histórica entre el soberano del norte e Israel. El gobierno de Nariño asume una posición política y militar afín a la que tiene Israel en medio oriente.
Incluso, hasta con los reportes de la CNN , se evidencia que a figuras como Piedad Córdoba o el mismo Hugo Chávez, se les percibe no solo como facilitadores del proceso de paz y canje de rehenes, sino que sus acciones han tenido mayor significado que los impulsados por el gobierno. A Uribe no le ha quedado otra más que reconocer y agradecer de forma escueta y fría, esos esfuerzos humanitarios que el año pasado había torpedeado. Es un problema de protagonismo, y en política, el protagonismo tiene mucho peso; es algo así como la autoestima, y sin autoestima no soy nadie ante la casta militar, empresarial y política, menos ante Washington. La segunda entrega de rehenes realizada días atrás, fue un nuevo golpe para la política de canje de rehenes, y para el decaído protagonismo de Uribe en Colombia. En ese marco ubico la muerte del guerrillero Raúl Reyes, era necesario un golpe "contundente" y ejemplarizante para las FARC, un golpe maestro que inclusive impactara en la opinión pública colombiana y que relanzara a Uribe entre sus conciudadanos. Las declaraciones triunfantes del Ministro de Defensa, y las grandes sonrisas de los militares que lo acompañaban, parecía que daban cuenta que más bien acababan de ganarse la lotería o que pronto recibirían la recompensa que tenían por la vida de Reyes. Poco importaba que el asalto del ejército hubiese dejando 16 nuevos colombianos muertos. Ahí la segunda afinidad: el exterminio selectivo, como tantos que son asesinados en la Franja de Gaza a manos de Israel (el presidente ecuatoriano denunció en forma consternada, que la intervención militar había sido una masacre, "Los cadáveres estaban en paños menores, en pijamas, es decir, no hubo persecución; los rebeldes fueron bombardeados y masacrados mientras dormían". Destaca una situación espeluznante: Colombia se da el derecho de invadir y matar más allá de su territorio. Nos recuerda tanto a Israel como a los mismos Estados Unidos de América en la actualidad, a los asesinos del Plan Cóndor jefeado por los dictadores de la década de los 70, quienes trasegaban prisioneros políticos por todo el cono sur. La tercera afinidad es tremendamente grave, y muy común del gobierno israelí: la violación de la soberanía de sus países vecinos, sea con excusas, mentiras o simplemente por que si, por que era necesario. La acción militar en que fue asesinado Raúl Reyes y el resto del grupo guerrillero, implicó mancillar, intervenir y atacador el territorio ecuatoriano por parte del gobierno colombiano. Es como si Ecuador no existiera, como si no hubiera un pueblo que respetar, apreciar, cuidar. Es como si no fuéramos latinoamericanos. El fin justifica los medios dirán los mandos militares. Si la paz no tiene sentido, menos la soberanía, cuenta solo mi soberanía. Se justifican los ataques preventivos. En pocas horas, el escenario diplomático y militar de la región andina se ha visto sacudido. Ecuador no solo protestó ante la diplomacia de Bogotá, incluso llamó a consultas a su embajador, exige disculpas, moviliza tropas y anuncia que evalúa acudir a instancias internacionales para garantizar la seguridad de sus ciudadanos y la integridad de su territorio. El gobierno de Venezuela amenazó con una respuesta militar si Colombia procede de igual forma con su territorio, movilizó contingentes militares para prevenir cualquier provocación, cierra embajadas y usa calificativos muy duros contra el presidente Uribe. Desde el enfrentamiento militar entre Ecuador y Perú, no teníamos una confrontación tan seria. Ni el mismo golpe de Estado sufrido por Chávez ha puesto a la región en una situación tan tensa. Usando una expresión muy colombiana, Uribe y los mandos militares la embarraron. Violaron la soberanía ecuatoriana, acudieron a mentiras, contradicciones, enmarañan a la opinión pública colombiana, y están levantando un polvorín de insospechadas consecuencias. Golpeo, invado, luego me disculpo y la sigo embarrando. Qué sentido tiene agredirse entre hermanos si juntos experimentamos la invasión española, si juntos nos independizamos, si históricamente hemos intentando recorrer caminos de integración. Parece que las malas compañías y los malos consejos del imperio, terminan por enfermarnos. La paz se nos viene al suelo. La guerra le conviene a muchos, particularmente a quienes viven de la guerra, comercian con la guerra y a quines les protege la guerra. La historia nos deja muy en claro que con la muerte y la violencia es poco lo que se gana. El Che está más vivo que nunca, Jesucristo mueve a millones, Martir Luter King sigue inspirando a otros tantos, Olympia de Gouges -asesinada en la guillotina- motiva a millones de mujeres para alcanzar la igualdad femenina. ¿Qué pasará con la paz en Colombia? Mientras no se toquen las causas estructurales que generaron y mantienen la guerra, más colombianos seguirán muriendo en este conflicto que la desangra, divide e incrementa la diáspora colombiana por todo el planeta. Es urgente convocar un Consejo de Seguridad, aceitar la maquinaria de la Organización de Estados Americanos, alcanzar un pronunciamiento que condene esta vergonzosa acción de la Casa de Nariño, y evitar que Colombia se nos convierta en un Israel en América Latina. marcos.chinchilla@ucr.ac.cr Escuela de Trabajo Social Universidad de Costa Rica

Ex esposo de Ingrid Betancourt: Actitud de Uribe fue "asquerosa e innoble"



por TeleSUR Tuesday, Mar. 04, 2008 at 3:13 PM

TeleSUR _ 04/03/08 - El ex esposo de Ingrid Betancourt, Fabrice Delloye, calificó este martes de "asquerosa" e "innoble" la conducta del presidente colombiano Álvaro Uribe "que sabotea constantemente" toda posibilidad de liberar a los rehenes.

"Encuentro que es absolutamente asquerosa, absolutamente innoble, absolutamente espantosa", declaró Delloye a la AFP. "Estoy horrorizado por la conducta del presidente Uribe, que sabotea todas las posibilidades que pueden permitir a los rehenes volver" de su cautiverio, afirmó.

El ejército colombiano mató el sábado pasado al número dos de la gerrilla de las FARC, Raúl Reyes, en una operación llevada a cabo en territorio ecuatoriano. Según el presidente de Ecuador, Rafael Correa, ese ataque impidió la liberación de Ingrid Betancourt y de otros diez rehenes.

De acuerdo con el ministro del Interior ecuatoriano, Gustavo Larrea, los rehenes debían ser liberados sin contrapartida en marzo.

El ex marido y padre de los hijos de la ex candidata presidencial colombiana, en manos de las FARC desde hace seis años, recordó que cuando Uribe fue a Francia hace un mes, llamó al presidente Nicolás Sarkozy a renovar junto a Suiza y España las conversaciones con Reyes, único habilitado en las FARC para hablar sobre un acuerdo humanitario.

También señaló que el martes pasado, el Alto Comisionado colombiano para la Paz, Luis Carlos Restrepo, alentó en Panamá una vez más a los emisarios franceses para que fueran a ver al número dos de las FARC.

"El presidente Uribe sabía perfectamente y desde hace mucho dónde se encontraba Raúl Reyes y él sabía también que el presidente (ecuatoriano) Correa, a través de su ministro del Interior, tenía relaciones estrictamente humanitarias con Raúl Reyes para tratar de solucionar el problema de los rehenes", aseguró Fabrice Delloye.

Pronunciamiento de Fidel Castro frente a acción militar colombiana en Ecuador


por Fidel Castro Ruz Tuesday, Mar. 04, 2008 at 6:34 PM Rafael Correa Recuerdo cuando nos visitó, meses antes de la campaña electoral donde pensaba presentarse como candidato a la Presidencia de Ecuador. Había sido Ministro de Economía del gobierno de Alfredo Palacio, médico cirujano con prestigio profesional, que también nos había visitado en su condición de Vicepresidente, antes de acceder a la presidencia, por situaciones imprevistas que se dieron en Ecuador. Este había sido receptivo a un programa de operaciones oftalmológicas que le ofrecimos como forma de cooperación. Existían buenas relaciones entre ambos gobiernos. Correa, no hacía mucho, había renunciado al Ministerio de Economía. Estaba inconforme con lo que calificó de corrupción administrativa promovida por Oxy, empresa extranjera que exploró e invirtió importantes sumas, pero que se quedaba con cuatro de cada cinco barriles de petróleo extraído. No habló de nacionalizar, sino de cobrarle elevados impuestos que asignaba de antemano a inversiones sociales pormenorizadas. Ya había aprobado las medidas y un juez las declaró válidas. Como no mencionaba la palabra nacionalizar, pensé que experimentaba temor al concepto. No me extrañaba, porque era economista graduado con grandes reconocimientos por una conocida universidad de Estados Unidos. No me ocupé mucho en profundizar, lo acosaba con preguntas del arsenal acumulado en la lucha contra la deuda externa de América Latina en 1985 y de la propia experiencia cubana.

Existen inversiones de riesgo sumamente altas y de sofisticada tecnología, que ningún país pequeño como Cuba y Ecuador podría asumir.
Como estábamos ya en el año 2006 decididos a impulsar la revolución energética, que fuimos el primer país del planeta en proclamar como cuestión vital para la humanidad, le había abordado el tema con especial énfasis. Me detuve, había comprendido una de sus razones. Le conté la conversación que hacía poco había sostenido con el presidente de la empresa española REPSOL. La misma, asociada a otras empresas internacionales, acometería una operación costosa para perforar en el fondo del mar, a más de 2 000 metros de profundidad, con empleo de sofisticadas tecnologías, dentro de las aguas jurisdiccionales de Cuba. Dije al jefe de la empresa española: ¿Cuánto vale un pozo exploratorio? Le hago la pregunta porque queremos participar aunque sea en el uno por ciento del costo, deseamos saber lo que ustedes quieren hacer con nuestro petróleo. Correa, por su parte, me había contado que de cada cien dólares que extraían las compañías, solamente veinte iban para el país; ni siquiera entraban en el presupuesto, expresó, se dejaban en un fondo aparte para cualquier cosa menos para mejorar las condiciones de vida del pueblo. Yo derogué el fondo, me dijo, y asigné 40 por ciento para educación y salud, desarrollo tecnológico y vial, el resto para recomprar la deuda si el precio de la misma nos favorecía, o de lo contrario invertirlo en otra cosa más útil. Antes teníamos que comprar cada año una parte de esa deuda que se encarecía. En el caso del Ecuador —me añadió— la política petrolera rayaba en traición a la patria. ¿Por qué lo hacen?, le pregunto. ¿Por miedo a los yanquis o presión insoportable?

Me responde: Si tienen un Ministro de Economía que les dice que privatizando mejora la eficiencia, usted puede imaginarse. Yo no hice eso.
Lo estimulo a seguir y me explica con calma. La compañía extranjera Oxy es una empresa que ha roto su contrato y de acuerdo con la ley ecuatoriana se requiere la caducidad. Significa que el campo operado por esa empresa tiene que pasar al Estado, pero por presiones de los yanquis el gobierno no se atreve a ocuparlo, se crea una situación no contemplada por la legislación. La ley dice caducidad y nada más. El juez de primera instancia, que era presidente de PETROECUADOR, lo hizo así. Yo era miembro de PETROECUADOR y nos llamaron de urgencia a una reunión para expulsarlo del cargo. Yo no asistí y no pudieron despedirlo. El juez declaró la caducidad. ¿Qué querían los yanquis?, pregunto. Querían una multa, explica él rápido. Escuchándolo comprendí que lo había subestimado. Yo estaba apurado por multitud de compromisos. Lo invité a presenciar el encuentro con un numeroso grupo de profesionales cubanos altamente calificados que partirían para Bolivia, a fin de integrarse a la Brigada Médica; ésta cuenta con personal para más de 30 hospitales, entre otras actividades 19 posiciones quirúrgicas que pueden realizar más de 130 mil operaciones oftalmológicas por año; todo bajo forma de cooperación gratuita. Ecuador dispone de tres centros similares con seis posiciones oftalmológicas. La cena con el economista ecuatoriano fue ya entrada la madrugada del 9 de febrero de 2006. Apenas hubo puntos de vista que yo no abordara. Le hablé hasta del mercurio tan dañino que las industrias modernas esparcen por los mares del planeta. El consumismo fue por supuesto un tema enfatizado por mí; el alto costo del kiloWatt/hora en las termoeléctricas; las diferencias entre las formas de distribución socialista y comunista, el papel del dinero, el millón de millones que se gasta en publicidad sufragado forzosamente por los pueblos en los precios de las mercancías, y los estudios realizados por brigadas sociales universitarias que descubrieron, entre los 500 mil núcleos de la capital, el número de personas ancianas que vivían solas. Expliqué la etapa de universalización de los estudios universitarios en que estábamos envueltos.

Quedamos muy amigos, aunque tal vez se llevara la imagen de que yo era autosuficiente. Si eso ocurrió, fue realmente involuntario por mi parte.
Desde entonces observé cada uno de sus pasos: proceso electoral, enfoque de los problemas concretos de los ecuatorianos, y victoria popular sobre la oligarquía. En la historia de ambos pueblos hay muchas cosas que nos unen. Sucre fue siempre una figura extraordinariamente admirada junto a la de El Libertador Bolívar, quien para Martí, lo que no hizo en América está por hacer todavía, y como exclamó Neruda, despierta cada cien años. El imperialismo acaba de cometer un monstruoso crimen en Ecuador. Bombas mortíferas fueron lanzadas en la madrugada contra un grupo de hombres y mujeres que, casi sin excepción, dormían. Eso se deduce de todos los partes oficiales emitidos desde el primer instante. Las acusaciones concretas contra ese grupo de seres humanos no justifican la acción. Fueron bombas yanquis, guiadas por satélites yanquis. A sangre fría nadie absolutamente tiene derecho a matar. Si aceptamos ese método imperial de guerra y barbarie, bombas yanquis dirigidas por satélites pueden caer sobre cualquier grupo de hombres y mujeres latinoamericanos, en el territorio de cualquier país, haya o no guerra.

El hecho de que se produjera en tierra probadamente ecuatoriana es un agravante.
No somos enemigos de Colombia. Las anteriores reflexiones e intercambios demuestran cuánto nos hemos esforzado, tanto el actual Presidente del Consejo de Estado de Cuba como yo, de atenernos a una política declarada de principios y de paz, proclamada desde hace años en nuestras relaciones con los demás Estados de América Latina. Hoy que todo está en riesgo, no nos convierte en beligerantes. Somos decididos partidarios de la unidad entre los pueblos de lo que Martí llamó Nuestra América. Guardar silencio nos haría cómplices. Hoy a nuestro amigo, el economista y presidente del Ecuador Rafael Correa, quieren sentarlo en el banquillo de los acusados, algo que no podíamos siquiera concebir aquella madrugada del 9 de febrero de 2006. Parecía entonces que mi imaginación era capaz de abarcar sueños y riesgos de todo tipo, menos algo parecido a lo que ocurrió la madrugada del sábado 1º de marzo de 2008. Correa tiene en sus manos los pocos sobrevivientes y el resto de los cadáveres. Los dos que faltan demuestran que el territorio de Ecuador fue ocupado por tropas que cruzaron la frontera. Puede exclamar ahora como Emilio Zola: ¡Yo acuso! Fidel Castro Ruz Marzo 3 de 2008

Oposición Colombiana fija posiciòn en torno a situaciòn con Ecuador y Venezuela


Caracas, 03 de marzo de 2008/ Ante lo sucedido en la madrugada del sábado en territorio ecuatoriano, donde fuerzas militares colombianas bombardearon el norte del país asesinando a miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Polo Democrático Alternativo emitió un comunicado, el cual transcribimos en su totalidad:

Polo Democrático Alternativo, Bogotá, marzo 2 de 2008

La Dirección Nacional de PDA reunida en la ciudad de Bogotá el 29 de Febrero, 1 y 2 de Marzo y ante los acontecimientos que agudizan la crisis de las relaciones del Estado Colombiano con las hermanas repúblicas de Ecuador y Venezuela¨.

1. Expresa su profunda preocupación por el desbordamiento del conflicto armado interno que amenaza con el rompimiento de las relaciones del Estado Colombiano con los gobiernos de Venezuela y Ecuador, y pone en riesgo la convivencia pacífica en la región. En este sentido, nos preocupa la expansión del conflicto a los países vecinos y el creciente intervencionismo Norteamericano, factores que afectan la soberanía y la democracia en el nivel regional.

2. La Política de ¨Seguridad Democrática¨ y la forma como el Estado ha enfrentado la lucha contra las diferentes expresiones de violencia es transgresora al derecho internacional público, humanitario y de los derechos humanos. Rechazamos cualquier actuación de extraterritorialidad de las Fuerzas Armadas Colombianas que constituyan violaciones de la soberanía nacional en los países vecinos. De la misma manera demandamos de los grupos insurgentes (FARC y ELN) y paramilitares el respeto por la autonomía territorial de los Estados fronterizos.

3. Llamamos a fortalecer los lazos de amistad y cooperación entre nuestros pueblos y países, y a la normalización de las relaciones diplomáticas, económicas y culturales en el marco de la convivencia pacifica.

4. Reafirmamos la necesidad de persistir en la pronta concreción del acuerdo humanitario, la liberación de los secuestrados y la solución política negociada del conflicto armado colombiano y deseamos que los acontecimientos recientes no afecten las iniciativas que en este sentido se vienen realizando. Con este propósito respaldamos los esfuerzos que gobiernos amigos y la comunidad internacional adelantan en procura de la paz.

5. El PDA ha decidido realizar gestiones y acciones concretas con gobiernos, partidos políticos y movimientos sociales en procura de garantizar la superación de este ambiente bélico y consolidar así los lazos de hermandad y convivencia democrática que han marcado la histórica relación entre nuestros pueblos.

Polo Democrático Alternativo

Francia afirma que Bogotá sabía de contactos con Reyes

París, 4 Mar. ABN.- Las autoridades colombianas "estaban al corriente" de los contactos que Francia, España y Suiza tenían con el número dos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Raúl Reyes, en el ámbito de los esfuerzos para arribar a la liberación de Ingrid Betancourt y otros secuestrados, dijo hoy el vocero de la Cancillería, Pascale Andreani.

Declaró Andreani que "en el marco de esta operación de facilitación, directa e indirectamente, muchos contactos habían sido realizados".

Estos contactos "fueron numerosos hasta los hechos que conocemos", agregó el vocero del Ministerio de Exteriores.

El ministro Bernard Kouchner había dicho ayer que no es una buena noticia la muerte de Reyes, el hombre "con el que hablábamos, con el que teníamos contactos".

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, se manifestó tras las denuncias que ha venido profiriendo Colombia contra la República ecuatoriana, referidas a una presunta vinculación del Gobierno de Correa con las Farc.

"Con infamias y patrañas no se puede ocultar ese hecho. No se puede tratar de ocultar estos hechos con cortinas de humo", aseveró Correa.

"El hecho verificable, el objetivo, es que se agredió la soberanía de un país. Un país (Colombia) ultrajó la soberanía de otra nación (Ecuador) y esto viola la carta de la (Organización de Estados Americanos) OEA y los derechos internacionales", dijo Correa.

¿Jugando con fuego?

La decisión del presidente Álvaro Uribe de denunciar ante la Corte Penal Internacional al presidente venezolano Hugo Chávez, "por patrocinio y financiación de genocidas", generó opiniones encontradas.

Para algunos dirigentes, ese paso es "inconveniente", ya que esa instancia no tiene competencia para investigar a un jefe de Estado. Sin embargo, hay quienes creen que la postura del Primer Mandatario es acorde con la gravedad de los hechos, ante las revelaciones encontradas en el computador de Luis Edgar Devia, alias “Raúl Reyes”, que hablan de la entrega de US $300 millones de Chávez a las Farc.

El senador Héctor Helí Rojas, vocero del Partido Liberal, aseguró que es preferible acudir primero a instancias diplomáticas que a las jurídicas. "Nos parece inconveniente, grave y antijurídica la propuesta de Uribe. Ojalá no se concrete porque la Corte Penal Internacional no puede entrar directamente a investigar un jefe de Estado sino que es complementaria para cuando un estado no puede o no quiere juzgar a un delincuente". Rojas advirtió que denunciar a Chávez no ayuda a solucionar la crisis sino que la profundiza. "Hay un apresuramiento y el Partido Liberal queda en alerta. Nosotros apoyamos al presidente Uribe pero para que se busque una salida diplomática a esta crisis. Le aconsejamos que no recurra a ese instrumento de la Corte Penal, porque no sólo no es jurídico sino que es impolítico. Si lo hace va a pasar un oso internacional".
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Para la ex canciller María Emma Mejia, el presidente Uribe "está jugando con fuego", ya que cualquier pequeño incidente en la frontera con Venezuela o Ecuador se puede transformar en un hecho irreparable. "Colombia debe contemplar la posibilidad de que antes de ir a las instancias jurídicas se busquen las vías diplomáticas con el fin de superar el impase. No es conveniente denunciar al presidente Chávez ante la Corte Penal Internacional y creo que Colombia tiene más posibilidades en el escenario de la OEA".

Mejía advirtió además que ni siquiera se sabe si la Corte Penal Internacional admitiría el caso contra Chávez, ya que su competencia no es el terrorismo, casos que tienen otras instancias en las Naciones Unidas, y la acusación tiene que ver con genocidio apoyando a terroristas. "Habría que ver cómo se formaliza la información encontrada en el computador de Raúl Reyes y si hay mérito para que la Corte pueda admitir este tipo de casos".

Por su parte, el senador del Polo Democrático Gustavo Petro, considero también como un "error" la decisión de denunciar a Chávez. "Al presidente Uribe se le fueron las luces y la instancia más acertada para tratar de resolver esta crisis es el Consejo de seguridad de las Naciones Unidas", afirmó.








domingo 2 de marzo de 2008

El imperativo de marchar el 6 de marzo


Los ciudadanos debemos solidarizarnos con todas las víctimas y condenar todas las barbaridades de la misma manera, sin introducir jerarquías entre ellas
Por Rodrigo Uprimny*Fecha: 02/23/2008 -1347
Es claro que las guerrillas no han tenido el monopolio de la crueldad y que el secuestro no es el único crimen que agobia a los colombianos. Los grupos paramilitares y ciertos agentes estatales han cometido igualmente atrocidades indecibles. Por ello, así como el pasado 4 de febrero muchos ciudadanos protestamos contra las guerrillas y el secuestro, existe un imperativo ético y político de marchar el próximo 6 de marzo, para expresar nuestra solidaridad con las víctimas de los paras y del Estado y para manifestar nuestro rechazo de todos los atentados contra la dignidad humana que ocurren en Colombia.


Esta nueva marcha es entonces una gran oportunidad para que la sociedad colombiana supere esa suerte de asimetría moral, que la lleva a protestar masivamente contra las FARC y el secuestro, pero a mostrarse más silenciosa e indolente frente a los crímenes de los paramilitares o de ciertos agentes estatales. Esa asimetría es éticamente inaceptable, pues rompe con el principio de universalidad, según el cual, conforme a la conocida fórmula kantiana, toda persona debe comportarse de tal manera que su regla de conducta individual pueda realmente valer como una norma universal y válida para todos. La aplicación de ese principio ético al análisis de las crueldades en Colombia debe conducirnos a una conclusión simple: los ciudadanos debemos solidarizarnos con todas las víctimas y condenar todas las barbaridades de la misma manera, sin introducir jerarquías entre ellas. Y por ello debemos marchar, cada vez que podamos, para expresar nuestro rechazo a las atrocidades que ocurren en nuestro país.

Es por eso que resulta cuestionable la postura del gobierno y de algunos columnistas que apoyaron vehementemente la marcha del pasado 4 de febrero pero se han opuesto vigorosamente a la del próximo 6 de marzo. Y es que ninguna de las razones dadas por el gobierno o por los columnistas que sostienen esa postura asimétrica parece realmente convincente. Dicen que la marcha del 6 de marzo sería ilegítima por ser supuestamente de las FARC, ya que ha sido apoyada por ANNCOL. Pero esa razón es inaceptable pues el gobierno no dejó de apoyar la marcha del 4 de febrero, a pesar de que algunos líderes paras, como Mancuso, también alentaron esa movilización. Dicen que la marcha del 6 de marzo busca o podría reducir el impacto de la condena ciudadana a las FARC del 4 de febrero. Pero eso no es obligatoriamente así; la protesta contra los paras o contra los crímenes de agentes estatales no implica reducir el rechazo a las FARC ni al secuestro. Simplemente es una condena simétrica a todos los atentados contra la dignidad humana que ocurren en Colombia.


Es pues una movilización complementaria a la movilización del 4 de febrero, que busca que nos quedemos a media marcha en nuestra condena a todas las atrocidades en Colombia. Dicen que la marcha del 6 de marzo es mentirosa pues denuncia crímenes del Estado que no han ocurrido. Pero difícilmente hoy se puede negar lo que está judicialmente documentado no sólo en sentencias de la Corte Interamericana sino también en diligencias adelantadas por nuestros propios funcionarios judiciales. Esos procesos han mostrado no sólo la participación directa de algunos funcionaros públicos en crímenes atroces sino, además, la responsabilidad que cabe a nuestro Estado en el desarrollo del paramilitarismo. Y eso configura un crimen de Estado, pues compromete la responsabilidad jurídica y política del Estado colombiano, sin que con esta afirmación uno esté avalando la tesis de que en Colombia existe un terrorismo de Estado; Dicen que la marcha es una bofetada a la Fuerza Pública que combate a los grupos armados ilegales con enormes sacrificios.


Pero que uno proteste contra unos crímenes del Estado no significa que uno marche contra todo el Estado ni contra las Fuerzas Armadas como institución. Es más, estoy convencido de a quien más conviene que esos crímenes sean denunciados, rechazadas y sancionados es al Gobierno y a las propias Fuerzas Armadas, a fin de mostrar que las violaciones a los derechos humanos no son una política de Estado. Dicen que no tiene sentido protestar contra los paras, pues el paramilitarismo ya estaría desmontado y sus líderes estarían presos y confesando sus crímenes. Pero no sólo no es nada claro que el paramilitarismo esté desarticulado sino que, incluso si fuera así, de todos modos es esencial que la ciudadanía exprese el rechazo a las atrocidades de esos grupos y apoye los reclamos de verdad, justicia y reparación de sus víctimas.

Dicen que la nueva marcha es innecesaria pues la movilización del 4 de febrero habría tenido un alcance más global que el previsto por sus organizadores y habría significado una condena a todas las atrocidades que ocurren en Colombia. Y es cierto que ese 4 de febrero algunos marchamos en defensa de la vida y rechazando todas las crueldades; pero la gran mayoría entendió la marcha exclusivamente como una protesta contra las FARC y el secuestro, y por ello es razonable que las otras víctimas hayan convocado una movilización contra los otros crímenes. Dicen que la marcha del 6 de marzo es poco táctica y creativa, pues no sólo copia la movilización anterior sino que ignora que existe un cierto agotamiento ciudadano después de la enorme protesta del 4 de febrero. Y es posible que sea así; pero el hecho es que la marcha del 6 de marzo ya fue convocada, precisamente para superar las limitaciones de la marcha del 4 de febrero y aprovechar la ola de indignación ciudadana actual.

Nuestro deber es entonces apoyarla y no quedar agotados, a media marcha. Dicen que la nueva marcha nos llevaría a una imposible movilización permanente, pues si se protesta también contra los paras y los crímenes del Estado, habría que manifestarse también para rechazar el narcotráfico, la desigualdad, la pobreza o la corrupción. Pero no sólo no estaría mal que los colombianos también nos movilizáramos contra esos otros males, sino que en este caso la protesta del 4 de marzo tiene un sentido obvio: superar la inaceptable asimetría que los colombianos tenemos frente a las distintas víctimas y a las diversas atrocidades.

Las principales objeciones a la marcha del 6 de marzo no son entonces convincentes. Por ello, salvo que a uno le preocupen únicamente las atrocidades y las víctimas de la guerrilla, existe un imperativo ciudadano de apoyar esta nueva movilización contra la crueldad. Una solidaridad igualitaria con todas las víctimas y una condena simétrica a todas las atrocidades es no sólo un imperativo ético sino que parece un prerrequisito para una verdadera reconciliación entre los colombianos. Por el contrario, la indolencia frente a ciertas víctimas y la condescendencia frente a ciertos crímenes tienden a perpetuar y acentuar nuestros enfrentamientos.

Los Enredos de Uribe son ahora el TLC con Canadá




A los líos para aprobar el TLC con Estados Unidos ahora se suman los que han aparecido para firmar el TLC con Canadá. Colombia inició las negociaciones de este TLC el 16 de julio de 2007 y aunque las 4 rondas que duró la negociación, en el más absoluto secreto y sin participación ciudadana, se hicieron conjuntamente con Perú, este último ya firmó dicho tratado el pasado 26 de enero durante el Foro Económico Mundial en Davos y Colombia no. ¿Qué pasó?
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RECALCA) Desde el inicio de las negociaciones importantes organizaciones canadienses como el Congreso Laboral Canadiense, Fronteras Comunes, el Grupo de Política Sobre las Américas, la Coalición Canadiense para el Fin de la Pobreza Global, la Federación de Trabajadores de Ontario, entre otras, y los partidos de oposición: el Nuevo Partido Demócrata y el Partido Liberal, manifestaron su rechazo a que el gobierno de Stephen Harper firmara un TLC con Álvaro Uribe, al punto que, dado este tema y otras cuestiones internas, el Partido Liberal ha amenazado al gobierno conservador de Canadá con llamar a elecciones federales para 'tumbar' a Harper. Sin duda, el presidente de ese país debió pensar con mucho cuidado el riesgo de firmar un TLC con un gobierno tan cuestionado a nivel internacional como el de Uribe.

Las críticas de las organizaciones canadienses corresponden a las ya señaladas por el Partido Demócrata de Estados Unidos: los vínculos de funcionarios y aliados del gobierno con grupos paramilitares, las sistemáticas violaciones por parte de órganos estatales a los derechos humanos y las difíciles condiciones internas para desarrollar libremente las actividades sindicales, tanto que, en una actitud profundamente antidemocrática, el gobierno colombiano está promoviendo la creación de una Central Sindical para que apoye el TLC. No ayuda para nada al gobierno de Uribe que durante lo corrido del año 2008 hayan sido asesinados 5 sindicalistas, lo que se suman a los otros 1.097 muertos a manos de grupos paramilitares con la complicidad de organismos estatales o los mismos patronos -en la mayoría de los casos- según lo reporta la Confederación Sindical Internacional.


Tampoco son bien vistas las precarias condiciones laborales al interior del país, pues esto se convierte en un incentivo para que las transnacionales extranjeras cierren fábricas en sus países de origen y se trasladen a naciones con mano de obra más barata. Esta situación ha generado la pérdida de cientos de miles de empleos en Canadá. Recientes estudios muestran que en Colombia más de un millón de trabajadores lo hacen a través de las denominadas Cooperativas de Trabajo Asociado (CTA), cuyos patronos no están en la obligación de pagar el salario mínimo legal ni seguridad social. Más informaciòn en : http://www.nuestraamerica.info/leer.hlvs/5211

Movimientos sociales convocan a la Cumbre Social de los Pueblos


Organizaciones de América Latina y la Unión Europea se reunirán del 15 al 18 de mayo, en Lima, de manera paralela a la V Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la UE, América Latina y el Caribe. Construirán propuestas de integración desde y para los pueblos, y juzgarán el comportamiento de las transnacionales europeas en América Latina. Las organizaciones y los movimientos sociales integrados en el comité organizador de "Enlazando Alternativas 3" convocaron a la Cumbre Social de los Pueblos que se reunirá en Lima del 15 al 18 de mayo próximo, como alternativa a la V Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, América Latina y el Caribe (que se reune los días 16 y 17 en Lima).


Los integrantes de Enlazando Alternativas explicaron que la Cumbre Social de los Pueblos constituirá un espacio para el análisis crítico de los procesos de integración, basados exclusivamente en acuerdos comerciales, como parte de la construcción de una integración sólida desde y para los pueblos, basada en relaciones de solidaridad, equidad y reciprocidad. Más informaciòn en : http://www.nuestraamerica.info/gacetilla.hlvs?id=197

EL COLOR DE LA SANGRE


Por Salud Hernández-Mora. Columnista de El Tiempo

No soy mamerta ni mucho menos de las Farc, ni me considero idiota útil, pero saldré a marchar el próximo 6 de marzo. Aunque no esté de acuerdo con ciertas consignas ni con el espíritu retador con que algunos organizadores nos convocaron.
Eso sí, no pienso lanzar un solo grito contra las Fuerzas Militares ni la Policía Nacional, porque no soy neutral en este conflicto y tomé partido por la institucionalidad. Que cometen infinidad de pecados, de acuerdo; muchos los he expuesto en esta misma columna, como la horrenda connivencia con los paramilitares, por cuyas víctimas saldremos a las calles. Y que deben pagar duro por ellos, desde luego. Pero que no los sitúen al mismo nivel de los guerrilleros y 'paracos', porque los unos sufren mutilaciones, espantosos cautiverios y dan su vida por nosotros, y los otros nos matan, nos mutilan y nos secuestran.
¿Quiénes son los que protegen a cientos de sindicalistas, defensores de derechos humanos, políticos y demás miembros de organizaciones que viven amenazadas si no los cuerpos de seguridad estatales? Más informaciòn en : http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/saludhernndezmora/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-3981906.html