martes 5 de febrero de 2008
¿Por qué McConnell publicó el informe sobre Irán?
domingo 3 de febrero de 2008
¿Superpotencia en vías de extinción?
Arcata, California.– La portada del New York Times Magazine del 27 de enero pasado lo dice todo: dos dedos sujetando una minúscula réplica del mapa de Estados Unidos en el cual está escrito en letras pequeñas "¿Quién hizo desaparecer a la superpotencia?"
A raíz de la sombría bienvenida dada al nuevo año –un mercado bursátil global en caída y el creciente consenso de que la economía estadounidense se encamina hacia la recesión– la única cuestión que aún está debatiéndose es hasta qué punto llegará y cuánto durará la recesión.
Los políticos y los analistas estadounidenses evitan cuidadosamente decir una verdad que les produce pavor, pero quizás ellos no comprenden por completo la situación: menos de una década después de que los neoconservadores ganaran influencia en la Casa Blanca y anunciaran un "nuevo siglo estadounidense", esa supremacía incontestada ha sido desafiada por las fuertes pérdidas "hemorrágicas" que sufren el dominio económico de la superpotencia, su accionar militar y su influencia política.
Esas tendencias hace tiempo que están en obra. Revertirlas requeriría una fuerte dosis de realismo, para lo cual actualmente hay poca disposición, y un régimen de autocontrol y de dedicación que está aún muy lejos de las mentes tanto de los políticos estadounidenses como de su público.
Durante la pasada generación, Estados Unidos ha estado 'desinvirtiendo' en sus sistemas educativo y de salud, en su infraestructura física e industrial y en sus instituciones democráticas, mientras que Europa, China e India se han reinventado a sí mismos como vibrantes economías.
Una muestra impresionante de esta inversión de posiciones puede encontrarse en la actual "liquidación total" de participaciones en lo mejor de los activos empresariales y financieros estadounidenses a manos de sus similares de Rusia –precisamente a una década de la pasada bancarrota terminal en ese país, que ahora resplandece con ingresos petroleros–, de minúsculos estados–ciudades como Singapur y Abu Dhabi, y, más que nada, de China.
El fundamentalismo de mercado ha provocado la peor crisis de los últimos años
La actual crisis financiera ha estallado como consecuencia de una burbuja en el mercado inmobiliario estadounidense. En ciertos respectos, se parece a otras crisis que han venido produciéndose desde el fin de la II Guerra Mundial a intervalos de entre 4 y 10 años.
Sin embargo, hay una profunda diferencia: la actual crisis significa el fin de una era de expansión del crédito fundada en el dólar como moneda de reserva internacional. Las crisis periódicas eran parte de un proceso más vasto de expansión–recesión. La crisis actual es el punto culminante de un superboom que ha durado más de 60 años.
Los procesos de expansión–recesión giran normalmente en torno al crédito,e implican incluso una desviación o una idea errada. Se trata normalmente de un error en el reconocimiento de una conexión reflexiva, circular, entre la propensión a conceder préstamos y el valor del colateral. Las facilidades de crédito generan una demanda que empuja al alza el valor de la propiedad, lo que, a su vez, incrementa el monto del crédito disponible. Una burbuja comienza a hincharse cuando la gente compra viviendas con la expectativa de poder refinanciar su hipoteca con beneficios. El reciente boom inmobiliario en EEUU es un caso más complicado.
Una crisis devastadora en ciernes
La actual crisis podría convertirse en la más devastadora desde la Gran Depresión. Es la manifestación de un conjunto de hondos problemas irresueltos de la economía real que anduvieron durante décadas –literalmente– traspapelados, ocultos tras una montaña de deuda. Y expresa también una contracción financiera coyuntural de una gravedad desconocida desde la II Guerra Mundial. La combinación de la debilidad subyacente de la acumulación de capital y el resquebrajamiento del sistema financiero es lo que hace que esta caída progresiva resulte tan inmanejable para las autoridades responsables, y su potencial destructivo, tan grave. La epidemia de hipotecas ejecutadas, embargos y casas abandonadas –con frecuencia después de haber sido despojadas de todo lo que queda de valor, incluido el cobre de los cables eléctricos– se abate sobre Detroit, en particular, y otras ciudades del medio oeste de EEUU. Más información en: http://www.socialismo-o-barbarie.org/economia/080203_a_capitalismounacrisisdevastadora.htm
Yo no marcho
En una verdadera torre de babel se ha convertido la marcha, convocada por una parte de la sociedad civil para el próximo 4 de febrero. Para mí, fue clara la convocatoria desde el primer momento: los organizadores llamaron a una protesta "Contra las Farc". Es clarísimo. Sin embargo, con los días la propuesta, como era obvio, ha sido permeada por los distintos enfoques sobre cómo abordar el tema de la guerra y de la paz en Colombia. Para muchos, la mayoría en Colombia, "muerto el ahijado se acaba el compadrazgo", es decir, acabando física e ideológicamente a las Farc, se soluciona el problema de la guerra en el país. Para otros, la violencia es una realidad multifactorial y la guerrilla es apenas uno de sus agentes, no siempre el más virulento a lo largo de la historia. Otros más hacen como Vicente y caminan para donde va la gente; y la gente va para donde le dicen los mensajes mediáticos. Sigue en:http://www.eltiempo.com/opinion/columna_del_lector/columnadellector/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-3940825.html
Marcha pro Gobierno... ¿o qué?
Sospecho que se engañan quienes así piensan. Es posible que los convocantes iniciales del acto juzguen que el hecho de que el Estado se hubiera involucrado en todo cuanto significa repudio a los grupos terroristas, podría politizar esta manifestación. Sin embargo, el Estado no es -hablando coyunturalmente- un ente abstracto. Al contrario. A ese Estado lo encarna el Gobierno de turno y concretamente el Presidente en funciones. Gobierno además conformado no apenas por los poderes públicos separados, sino también por todo cuanto cobijan las Fuerzas Militares, que son el brazo armado legítimo de la Nación. Sigue en: http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/dartagnan/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-3943167.html
viernes 1 de febrero de 2008
La cumbre de Bali sobre cambio climático.

Francisco Castejón
(Página Abierta, 188-189, enero-febrero de 2008)



