
Nota: El siguiente es el resultado del esfuerzo valiente de un compañero periodista que a raíz de la divulgación de esta información sufrió amenazas y debió acogerse al Programa de Protección de Testigos, el cual no vaciló en calificar como "una payasada" por la retórica estatal que rodea estos mecanismos de la llamada "Seguridad Democrática". Ojala este corajudo testimonio sirva de estimulo a los demas periodistas para que ausculten una verdad que está latente por debajo de las estadísticas y comunicados oficiales. Que este reportaje toque las conciencias democráticas no solo de la Región Caribe, sino de nuestra patria y más allá de sus fronteras...
No se trata de una novela de ciencia ficcion sino de una realidad que se esta viviendo en la costa Caribe, con posterioridad, a la supuesta desmovilizacion de los grupos paramilitares, que siguen sembrando el terror a punta de sangre y fuego.
En efecto, la desmovilizacion de los grupos paramilitares en la costa Caribe, no terminò, como todos creian, con el accionar de estas organizaciones al margen de la ley, en los diferentes departamentos de la región.

Por el contrario, su peligrosa presencia es cada vez mas evidente. En el ultimo año las tenebrosas organizaciones han estado involucradas en un sinnumero de crimenes en los departamentos de Atlàntico, Bolivar, Sucre y Magdalena; en acciones relacionadas con el trafico de drogas y armas; en el manejo de las administraciones terrritoriales y de los recursos pùblicos y, ademas, en la influencia en la elecciòn de alcaldes, lo que significa que la desmovilizaciòn fue utilizada como fachada, para seguir delinquiendo desde y fuera de las carceles.
Las evidencias recaudadas en labores de inteligencia, indican que los cabecillas de esta red son los mismos que comandaban el Bloque Norte de las autodefensas y a traves del cual actuaban otros frentes. Siendo su cabeza visible Rodrigo Tovar Pupo, alias “Jorge 40”. Por ello, tomaron el nombre de “la Banda de los 40”, cuyo comportamiento criminal sigue siendo idèntico a la organización presuntamente desmovilizada.
Pruebas recopiladas como comunicados via internet, cartas o escritos llevados por personas o visitas de integrantes de la organización a la carcel, corroboran que alias Jorge 40 recibe cuentas en su centro de reclusiòn, desde el cual tambièn imparte ordenes para la realizaciòn de las actividades.
Por esto, en la investigacion periodistica revelaremos una cadena de hechos desconocidos sobre las trampas del paramilitarismo en la costa Caribe al proceso de justicia y paz, la manera como fue reacomodada la red criminal, la cadena de homicidios en los diferentes departamentos y detalles acerca del manejo financiero de la organización, fundamentado en extorsiones, saqueo a las finanzas publicas y las actividades del narcotráfico, fundamentalmente.
La estructura militar
Se trata de una organización que inicialmente estuvo al mando de Miguel Villarreal Archila, alias Salomon o El Viejo, desmovilizado del Bloque Norte de las AUC el 9 de marzo de 2006, en el departamento de Cesar.
Un hecho desconocido hasta el momento es que alias Salomon habría utilizado una persona de nacionalidad venezolana para que lo suplantara en los tramites, lo que pone en evidencia una de las trampas paramilitares al proceso de desmovilizacion.
Precisamente, el extraditable Salomon se habria refugiado en Venezuela, para orientar desde allá el accionar delictivo, tras iniciarse la sangrienta disputa territorial en los departamentos de Sucre, Bolivar y Atlàntico, con la banda “los Paisas”, liderada por los alias Rogelio y Gustavo Alvarez Tello, alias Gustavo, y con otra banda del departamento del Magdalena al mando de los hermanos Rojas.
Ante el desplazamiento de Salomon a Venezuela, fue relevado por Arturo Garcia, alias Coronel, El Arca o El Mayor, quien tambièn figura como desmovilizado del Bloque Norte, el 9 de marzo de 2006 en el departamento de Cesar.
Asì, Garcia asumiò el manejo de todas las actividades relacionadas con la organizaciòn logistica, financiera, homicidios y desapariciones, entre otros delitos, teniendo como hombre de confianza a Fernando Carrillo Murillo, alias Andres o El Secretario, encargado de transmitir las ordenes, especialmente para el manejo de la empresa de vigilancia Tayrona.
Otros desmovilizados del Bloque Norte, el mismo 9 de marzo de 2006 en el Cesar, que entraron a la cupula de la organización fueron Yury Frecid Rodriguez Saad, alias Walter, Yony o La Araña, en el departamento de Bolivar; Manuel Enrique Torregrosa Castro, alias Chang, requerido en extradicion por narcotráfico; Pastor Leon Patiño, alias Vicente; Juan Carlos Pastrana Palomo, alias El Gordo Pastrana; Osvaldo Miranda Hernàndez, alias Osvaldo y Marta Arguelles Usma, alias Marta.

En el Atlántico
La estructura militar en el Atlantico fue encargada a Javier Enrique Insignares Toro, alias Benjamin o Jota, desmovilizado del Bloque Norte, quien ademas de coordinar la comision de delitos, mantenia contactos con integrantes de la policia, DAS y CTI de la Fiscalia para el suministro de informacion.
Su compañera sentimental, Lia Margarita Lobo Sanchez, alias Lia, tambièn fue vinculada a la red ya que desde la compañía de telecomunicaciones para la cual trabajaba, suministraba datos confidenciales de los suscriptores y se encargaba de conseguir chips de “OLA” de manera irregular.
Como segundo al mando fue responsabilizado Jhon Jairo Ordoñez Comper, otro desmovilizado del Bloque Norte, encargado de proveer armas y motos a los sicarios para los homicidios selectivos.
Las labores de inteligencia tambièn permitieron establecer otra persona clave en la red: Gilberto Dalain Mendoza, alias Mario, encargado de los medios, armamento, vehiculos, motocicletas, equipos de comunicación, finanzas y de los denominados grupos “kits”, dedicados a la ejecucion de homicidios.

Alias Mario asignò como su escolta a otro desmovilizado del Bloque Norte, Alvaro Sanchez Hoyos, alias Cóndor, quien utilizaba un radio de comunicaciones con frecuencias de la policía nacional para conocer las novedades ocurridas de las unidades en servicio e informar o alertar a los integrantes de la banda.
Otros desmovilizados del Bloque Norte vinculados al sicariato en el Atlántico son: Luis Ojeda Morales, alias Alfonso; Edwin Baron Hernández, alias El Baron o Rueda; Josè Castro Castillo, alias El Pollo; Antonio Gutiérrez Severiche, alias Antonio y Daiver Marquez Torres, alias Scooby”, quien laboró en la empresa fachada de vigilancia Tayrona
El también desmovilizado del Bloque Norte, William Ariza Antequera, alias Lucas, formaba parte de la comisión de homicidios, luego paso al departamento de Sucre y terminó trabajando para “los Paisas”.
Finanzas atlántico
Al frente del ala financiera de la organización en el Atlántico, encargada de manejar los dineros productos de extorsión y saqueos a la administración pública, también fue puesto otro desmovilizado del bloque norte, Josè Martinez Camargo, alias Kaleth o el cantante, junto con los también desmovilizados Franklin Gonzàlez Luna, alias Franklin o Esneider;Mario Marenco Egea, alias Mario o El Gordo; Orlando Santiago Rojas; Julio Maure Diaz, alias El Chiquito o El Medico; Dairo Cassiani Agudelo, alias Jackson; Nelson Rojas Moreno, alias Zapata; Filadelfo Morales Borja, alias Hippy o Abel; Johan Benitez Escorcia, alias Bonice; Mario Pèrez Escorcia, alias Jairo; Jean Carlos Rodriguez Julio, alias Sayayin; Glen Cuentas Godoy, alias Pipo; Harold Manga Rodriguez, alias El Loquito; Janner Parejo Saab, alias Janner; Víctor García Saad, alias Víctor y Enrique Santiago Rojas, alias Franchesco.
Para la captación de recursos ilegales también fue creada una cooperativa de fachada denominada “Coocoagro”, inscrita en la Cámara de Comercio de Barranquilla el 4 de agosto de 2006, gerenciada por Ciro Pinto Amaya, pero controlada por alias Franchesco. Pinto Amaya desapareció en mayo de 2007, cuando existía la orden de atentar contra su vida.

En la parte financiera de la banda criminal también fue conformada la denominada “oficina de cobros”, que utilizando todos los medios de intimidación, con armas y secuestros, asumió la misión de hacer efectivos los pagos.
Este grupo fue encomendando a Rafael Angel Varela Candanoza, alias Rafa o La Loca, desmovilizado del Bloque Norte, asesinado la noche del 30 de marzo del año pasado, en la carrera 42h con calle 87 de Barranquilla.
Varela tambièn era el contacto con funcionarios del Gaula, ejército, policía nacional, sijin y sipol, a quienes pagaba un salario mensual por su colaboración con la organización. Al momento del hecho estaba acompañado por Mike Amin Rodriguez Saab, alias Mike o La Sangre, desmovilizado del Bloque Norte, hermano de alias Walter o La Araña, quien actuaba en Cartagena pero huyó a Barranquilla por la muerte allá de dos integrantes de la banda: Fabian Mendoza Peña, alias Pat e Ponche y Josè Hernandez Palomo, alias El Negro Josè.

Llama la atención el hecho de que al momento de su muerte, Varela Candanoza portaba un carnet de desmovilizado de las AUC, otro de la red Cóndor y otro como informante del Gaula ejército.
Tras la muerte de Varela, fue reemplazado por Javier Orlando Acosta Maestre, aliasBaltazar, con el apoyo de Wildon Gabriel Daza Mejia, alias Gavi Daza y Hernando Hernandez Vivas, alias Hernando Hernandez.
La oficina de cobros también fue organizada con los desmovilizados del Bloque Norte: Angel Brito Mengual, alias Tobias o Marcos; Hoffman Almanza Lopez, alias Osman; Ivan Pérez Rico, alias Ivan, El Capo o Valencia, ileso en un atentado en su contra cerca al CAI de El Carmen en Barranquilla y Jawer Salazar Cruz, alias Howar, asesinado en el barrio Lucero de Barranquilla dentro de un conflicto interno por la desaparicion de 100 millones de pesos.
Sin embargo, ante la venta de la banda criminal a “Los Mellizos”, que afianzò asì su poder delictivo en la Costa Atlántica y los problemas internos originados por el manejo de los dineros y bienes, varios integrantes se marginaron de la organizaciòn.
Cadena de homicidios

Las principales capitales de la costa Caribe han sido escenario del accionar de los sicarios al servicio de este paramilitarismo.
Son incontables los homicidios cuyos móviles obedecen a retaliaciones por el no pago de vacunas o aportes para la organización, de acuerdo con la actividad de la victima; la eliminacion de aquellos integrantes que se apartan o traicionan al grupo o se apoderan de los dineros productos de las extorsiones; la disputa territorial con otras redes como “Las Aguilas Negras”, “Los Paisas” y “Los Mellizos” o, sencillamente, para vengar la muerte de alguno de sus miembros.
Es asi como en Barranquilla se han registrado los homicidios de Luis Eduardo de la Rosa Ospino, Johnny Rada Sanmartin, Alexis Barrios Iglesias, Dario Alberto Cassiani Agudelo, Carlos Enrique Segura Mercado, Alexander Torres Vasquez, Julio Freyle Nieto, Ronald Boder Diaz, Johnny Torres Dìaz, Nelson Mercado Saya, el desmovilizado Josè de Jesus Angulo Bandera y Wilton Rafael Sarabia Pèrez, doble crimen en el que tambièn habria participado un patrullero de la policía.
La acción criminal se ha extendido a los municipios del Atlàntico, registrandose los homicidios de Johnny Rodriguez Barrios, alias Coco; Luis Enrique Vèlez Pacheco, alias Mono Corazon; Barnaby John Pacheco Varela, alias Matute y Alexander Mejia, alias Alex, en Soledad; Danny Josè Marchena Navarro y Carlos Angulo Morales en Sabanalarga y los de Jainer Centeno Morales y Orlando Insignares Barrios en Malambo.
Estructura militar Bolivar
En el departamento de Bolivar la banda inicialmente fue liderada por Yury Rodriguez Saad, alias Walter o La Araña, quien luego se marginò para huir de las autoridades, siendo reemplazado por Eduardo Coronado Sarmiento, alias Eduardo o Pedro, capturado en Barranquilla junto con Domingo Galdara Romero, alias Domingo o El Pipón, quienes lideraban el hurto de hidrocarburos del poliducto de Ecopetrol y otros delitos como extorsión y homicidios selectivos.

Estas capturas se produjeron tras la detenciòn de Francisco Javier Ramos, alias Tolima, luego que este atentara contra Wilmer Polo Montero en Cartagena.
Como consecuencia de lo anterior el liderazgo de las actividades en Bolivar fue asumido por Willian Ariza Antequera, alias Lucas, desmovilizado del Bloque Norte quien realizaba sus actividades en Barranquilla y finalmente paso a la banda de “Los Paisas”.
En el tenebroso listado tambien figuran los desmovilizados Maira Alejandra Garcia Escalante, alias La Flaca, encargada de las finanzas junto con alias Domingo y David Hernández de las Salas, alias Davisito o Gury, reclutado luego por “Los Paisas” y quien aparece involucrado en un doble homicidio cometido en una serviteca de la calle Murillo, en Barranquilla.
Su padre, David Hernandez Orozco enfrenta procesos por narcotráfico y fue capturado en Barranquilla en desarrollo de esta actividad junto a otras personas, entre ellas dos miembros activos de la policia nacional: Leonardo Bernal Caballero y Leonardo Cabrera Olivo.

Homicidios en Bolívar
En el departamento de Bolívar se han presentado los mas graves enfrentamientos con otras redes criminales, en los que han resultado muertos numerosos integrantes de “los 40”.
Son los casos de Samir Martinez Gòmez, alias Samir o Pirulina, comandante militar en Cartagena, muerto a tiros cuando se desplazaba en un vehiculo por la avenida El Bosque, hecho atribuido a “Los Paisas”.
Los atacantes se movilizaban en un taxi conducido por Johnny Cabarcas Roman, siendo éste retenido e inmovilizado su vehiculo, durante 5 días. Tras recobrar la libertad y la devoluciòn del taxi, Johnny Cabarcas Román fue asesinado en el mismo vehiculo, junto a su acompañante Richard Cabarcas Monroy, cuando se desplazaban por la avenida Pedro Romero.
La finca “casa-finca”, en el corregimiento de Ballestas, jurisdiccion de Turbaná, fue escenario del asesinato de Fernando Josè Rodriguez Padilla, alias Fercho y Josè Miguel Pèrez Paez, alias Pecho de Fique, quienes tenian bajo su mando las cabeceras municipales y rural de San Juan Nepomuceno y El Carmen de Bolívar, entre otros municipios.

Dos miembros màs de “Los 40”, Julio César Martelo Carazo, alias Martelo, y Josè Ortiz Morales, vigilante el primero y gerente el segundo de Segservir, una empresa fachada de vigilancia informal en el mercado de Bazurto de Cartagena, también fueron muertos.
Dentro de las acciones sicariales se encuentra un triple crimen en la via a Turbaco, en donde las victimas fueron identificadas como Franklin Bohada Contreras, Carlos Puello Beltràn y Juan Arias Ramos, hecho atribuido a los alias El Chino y Josue y en el que logrò evadirse una cuarta persona, alias Felipe.
Este hecho desencadeno en otro doble crimen ocurrido en la gallera La Catedral, de Arjona, en donde cayeron Giovanny Salazar Lopez, alias Josue o Walter y Enaldo Lopez Castro, alias Pinocho, quienes manejaban el grupo en ese municipio bolivarense.
A estos homicidios en Cartagena se suman los de Omar Rubio, alias Omar, Henry Galeano Hoyos, Roberto Gorgona Pèrez, Alexis Polo Mercado, Gregorio Tuiran Correa, Dagoberto Anaya Arias, Ubaldo Ramos Martinez, Manuel Avila Castillo, Napoleon Noel Viloria, Johnny Sànchez Lambraño y Jairo Romero Fontalvo, esta última persona asesinada en Bazurto, al parecer por equivocacion, ya que el objetivo estaba dirigido a un integrante de la organización conocido con el alias “Peque”.
En este hecho fue capturado Danny Jimenez Jacome, alias Cachorrito, de 17 años, quien habria participado en el homicidio junto con los alias Eduardo, Domingo, Ivan o El pipón, Simon, Richard, El Corroncho, El Cachaco y León.
A la larga lista de crímenes se agrega el de Edwin Junco Pájaro, hecho en el cual fueron capturados Leonardo Hernandez Medina, alias Chuchin y los hermanos Alfonso y Rafael Lara Atencio.
Organizacion en Sucre
En el departamento de Sucre la organización criminal fue encomendada a Wilmer Ignacio Guerrero Ibàñez, alias Nacho Guerrero, El Cabo o Luisito, un desmovilizado del Bloque Norte, quien se marginaría después de apropiarse de dineros entregados por las administraciones publicas.
Fue reemplazado por Andrés Segundo Sequea Espitia, alias Frank, un exservidor de la policía nacional y muerto a tiros en Sincelejo.
Alias Frank, manejaba los recursos que aportaban las administraciones pùblicas y personas y su homicidio es atribuido a Los Paisas, por lo cual muchos de "Los 40" se dispersaron de la zona.
Frank fue reemplazado por Jair Enrique Pereira Galindo, alias Marcos, para encargarse del manejo financiero en el departamento y quien fue abaleado en sincelejo y muriò cuando era atendido en un centro asistencial de Barranquilla.

Alias Marcos fue reemplazado por Manuel Antonio Agamez Beltràn, alias Richard, quien tambien fue asesinado y su cuerpo enterrado en una zona rural del departamento de Bolívar, al parecer por ordenes de otros cabecillas de los 40 conocidos con los alias Noe ò Coronel.
Otros cabecillas en Sucre fueron identificados como Juan Carlos Mercado Ricardo, alias Yardel, con actividades en Sampués, Corozal y Sincelejo; Jose Higinio Salgado Peralta, alias El Chino o El Indio, encargado de la custodia y transporte de armamento, asesinado despues en Sincelejo; los hermanos Deber y Dumar de la Rosa Tovar, alias Mateo y El Flaco, respectivamente; Jorge Navarro Hernàndez, alias Chacarita; Felipe Córdoba Maldrich, alias Córdoba; Carlos Ahumada Orozco, alias Carlos y Manuel Barrios Alvarez, alias Whisky,
Con el accionar de “los 40” tambièn comenzaron los crimenes, entre los que se cuentan los de Rodrigo Gomez Martinez y Michael Yen Mercado Bertel, en Sincelejo
La cadena de homicidios en Sucre tambièn tocò la finca “Teheran”, vereda “Piedras Blancas”, zona rural del municipio de Chinù, en donde fue asesinado Anibal Briceño Contreras Peñate y a Corozal, con las muertes de Ramiro Bermejo Villadiego, Pedro Luis Figueroa y Eligio Mercado cuello.
En Corozal, Sucre, tambièn se registrò tentativa de homicidios contraAnibal Ortega Tamara, Josè Cantero Montalvo y Pedro Figueroa Romero.
En el Magdalena
En el departamento del Magdalena, bajo el mando de Jhon Jairo Hernández Algarin, alias “Jhon”, “Los 40” tambièn emprendieron actividades de extorsión y homicidios selectivos.
Con Jhon comenzò a actuar Alvaro de Jesus Castro Garcia, alias Nariz, un desmovilizado del Bloque Norte de las AUC, encargado de las finanzas producto de las extorsiones a comerciantes, ganaderos y agricultures.
La lucha por el control territorial en este departamento la comenzaron a librar con la banda “Los Mellizos” y dentro del accionar delictivo se cuentan los homicidios de Reyes Manuel Cantillo Zambrano, y Eulise Silva Troncoso, en el municipio de Ciénaga.
Narcotrafico y armas

Uno de los principales componentes de la tenebrosa organización, ha sido el narcotrafico y el trafico de armas, teniendo como centro de operaciones la via al mar entre Barranquilla y Cartagena, bajo el mando de Miguel Villarreal, alias Salomón.
Un desmovilizado del Bloque Norte, Luis Alberto Rodriguez de la Hoz, alias Yordy, fue responsabilizado para coordinar el grupo encargado del cuidado de los predios rurales en dicha via para el almacenamiento de cocaina y su posterior envio al exterior, asi como de armamento de corto y largo alcance, municiones y explosivos para el accionar delictivo.
Este hecho quedò evidenciado el 7 de mayo del año pasado cuando en el kilometro 65 de la via al mar, jurisdiccion del municipio de Juan de Acosta, Atlàntico, fueron hallados muertos en una finca Jaime Castro Lozano y Javier Humberto Castro Mendoza, suegro y cuñado de alias Yordy.
Interceptaciones telefonicas logradas luego de este doble crimen, ponen de manifiesto la preocupaciòn de alias Salomón de que los autores del homicidio hurtaran las armas y alcaloides encaletadas en el predio o que las autoridades las hubieran encontrado. Estas ultimas solo hallaron rastros que indican el almacenamiento irregular de algunos elementos.
Aunque este predio serìa de propiedad de alias Salomón, aparece registrado a nombre de Galo Salcedo Jiménez, alias Galo, miembro de la organización y quien según las autoridades habría servido de testaferro.
Coincidencialmente, varios de los integrantes de “los 40”, aparecen involucrados en la devolucion de dos cargamentos de cocaina incautados por la policia, y que han sido materia de escandalo nacional. El primero en agosto del año 2002, correspondiente a 3 toneladas de cocaina, devuelto a la mafia por el pago de 1.800 millones de pesos y el segundo, en mayo de 2003, de 1.270 kilos por el que se habrian pagado 1.300 millones de pesos en zona rural de Tubarà.
Se trata de Alexander Molina Cotamo, alias Pingo, el agente de policía Antonio Sarmiento Diaz, Yuri Rodriguez Saad, Wilmer Ignacio Guerrero Ibàñez, alias Nacho Guerrero, Miguel Villarreal Arcila, alias Salomón, los alias Chang y Harold, Carlos Humberto Almanza Peñuela, quien gerencio Seguridad Tayrona en Santa Marta y el agente Ernesto Escorcia de la policia.
De ellos Molina Cotamo y Sarmiento Diaz fueron defendidos en este caso por el abogado Oscar Baldovino Morales, el mismo que reclamò los vehiculos en que fueron asesinados alias Frank en Sincelejo y alias Rafa en el norte de Barranquilla.
Los alias Pingo y Escorcia aparecen involucrados en el doble crimen de Josè de Jesús Angulo Bandera y Wilton Sarabia Pérez, el 8 de mayo de 2007 en Barranquilla.
Es de recordar que el caso de la devolucion de coca tambièn desencadenò la muerte de Angel Guillermo León sanchez, alias Changue, un informante de la DEA, y luego de Jean Paul Acosta Velásquez, este último caso ocurrido en el barrio Paraiso de Barranquilla y en el que resultò herido su medio hermano Josè Nicolàs Cure Velàsquez
Otro desmovilizado del Bloque Norte, Uber Enrique Banquez Martinez, alias Juancho Dique, aparece como responsable de las 3.5 toneladas de cocaina que la infanteria de marina encontrò en zona rural del corregimiento Ñanguma, departamento de Bolívar

Infiltracion paramilitar
Para facilitar todo su accionar delictivo, acceder a informaciones de carácter reservado como los antecedentes de personas o vehiculos, conocer las posibles acciones de la fuerza pùblica al momento de cometer un homicidio o una extorsion o de investigaciones en su contra, la banda criminal conformò un grupo integrado por funcionarios de los organismos de seguridad del estado, tales como la policia, el das, el cti de la fiscalìa y el ejèrcito nacional, pagàndoles un dinero mensual por su labor.
Se trata, nada mas y nada menos, que la infiltracion paramilitar en los organismos de seguridad del Estado.
En este grupo fueron involucrados Ernesto Escorcia Niebles, alias Escorcia, adscrito a la estacion de policia en Galapa, Atlàntico;Víctor Acosta Mercado, alias Acosta, quien de la policia judicial en el atlàntico, pasó al comando de la instituciòn en Arauca; Didier Ría Rodriguez, alias Rua, del comando Atlàntico Barraza, alias Curso, Manuel Parra Moreno y Ernesto Oliveros Puentes, agentes del centro automático de despacho CAD; Orlando Menco Puello, alias El Calvo y Omar Manjarrès Castillo, alias El Chiquito de la estacion Candelaria, Atlàntico; Carlos Martinez Pacheco, alias Martinez, Alfonso Vèlez Torres, alias Baltazar y Hugo Moncayo Cárdenas, alias El Negro, investigadores del grupo de homicidios de la policia judicial.
Elkin Molina Blanco, alias Moli, en policia de Sucre; Olaf Campo Barrios, alias Campo, subintendente en la estacion de la terminal de transporte de Barranquilla y Johnny Sepúlveda Aguirre, en policia de Boyacà, a donde fue trasladado despues del escàndalo de la devolucion de coca en Barranquilla.
Tambien Dubys Esther Blanco Pacheco, agente de la policia y exjefe de polarizados; Rafael Orozco Tovar, en policia de Guaviare; Alberto Diaz Castillo, estación Los Almendros de Soledad; Adolfo Antonio Arcón Alvarez, del CTI de la Fiscalia, adscrito al Gaula ejèrcito nacional; Hernan Enrique Ramos Acosta, alias Ramos, jefe de policia judicial en el DAS Atlàntico; Jean Carlos Rojas Gòmez, del DAS Atlàntico; Víctor Ruiz Moreno, El Mulo, policia de Sucre; John Royero Arroyo, El ratón, policía de Bolivar y Edinson Castelar Marriaga, alias Castelar, policia judicial de Bolivar y Jair Tenorio Martinez, patrullero de la policia en Sucre.
Dato curioso es el de William Guerra Calderon, alias Guerra, sargento de la armada nacional en Coveñas, condecorado el 27 de julio del año pasado con la medalla Antonio Nariño, por parte del presidente de la repùblica Alvaro Uribe Vèlez.
Empresas de fachada
En su afàn de extender sus actividades, bajo una aparente legalidad, “Los 40” asumieron el control de “Seguridad Tayrona Ltda”, con sede en Santa Marta, gerenciada por Francisco Javier Bermejo Sanchez, alias El Mayor, exoficial del ejèrcito nacional y excomandante del Gaula Atlàntico, quien se retiró cuando sus propios compañeros lo pretendian asesinar y pocos días despues se suicido en Barranquilla.
En santa marta fue reemplazado por carlos humberto almanza peñuela y para la sede en barranquilla fue encargado henry alberto cordoba salazar.
En la nómina fueron vinculados desmovilizados del Bloque Norte como los hermanos Bernardo y Victor Alvarado Romero, Alfredo Borja Pèrez, Edgar Rodriguez Garcìa, Nicolás Silgado Julio, Eloy Gámez Bertiz y Omar de la Hoz Orozco, todos ellos integrantes de la banda criminal.
Otra de las empresas de fachada fue identificada como Transportes Luz, registrada en la camara de comercio de Sucre, administrada por calamba baos laurentino y contra la cual la unidad nacional contra el lavado de activos y extinciòn de dominio realizò el proceso de ocupaciòn en sincelejo.
Como empresa de fachada vinculada a “los 40”, tambièn aparece el establecimiento conocido como “La Tormenta Cervecera”, cuya propiedad serìa de alias Yordy a travès de Antonio Guzmán Chamorro, alias Tony Cell y Fernando Alcalà Reales, alias El Profe.

En administraciones publicas
El desmovilizado del Bloque Norte, Mario Marenco Egea, alias Mario o El Gordo, se convirtiò en la pieza clave en el manejo politico del grupo criminal en los departamentos de Atlàntico y Magdalena y la captaciòn de dineros aportados a la organización por las administraciones municipales y del sector salud, lo cual se evidenciò en el pasado proceso electoral.
De alias Mario se pudo comprobar que actuaba bajo ordenes de Rodrigo Tovar Pupo, alias Jorge 40, en la cárcel de máxima seguridad de Itaguì, bien a travès de visitas personales al centro de reclusiòn, o de correos humanos o mensajes via internet.
Prueba de ello es el registro de la visita, con la respectiva huella dactilar, de Mario Marenco a Rodrigo Tovar Pupo, en el patio numero uno de la cárcel de Itagui.
Los nexos de mario marenco con las administraciones publicas los deja notar cuando en sus conversaciones habla de la participaciòn de “Los 40” en las elecciones atipicas en el Atlàntico, se evidencian especialmente en el caso de Soledad y dentro de las llamadas que le fueron interceptadas figura una dialogando con alias Kalet o El Cantante, uno de los líderes del manejo financiero, a quien le expresa preocupaciòn por la detención de la alcaldesa de Soledad, Rosa Stella Ibañez, el secretario de educación Alfredo Noya Zabaleta, el ingeniero Jaime Sànchez, la gerente de AV villas Gisella Fiorillo, la tesorera y la secretaria privada, asì como por los allanamientos a los hermanos Alfredo y Yesid Arraut.
Tambièn habla de la necesidad de consignar 1.200 millones de pesos en las cuentas de la Constructora CIM.
En el municipio de Soledad fueron evidentes los aportes de la administracion al grupo paramilitar, especialmente en el sector educativo, a travès de multimillonarios contratos, por 3 mil millones de pesos. De hecho, el secretario de educacion Alfredo Noya Zabaleta figuraba como cuota de “Los 40”.
En otra comunicación, Mario Marenco aparece dialogando con el alcalde de Luruaco, Atlàntico, Rodolfo Romero Navarro, acerca del homicidio de Teófilo Gabriel Ruiz Ibañez, ocurrido en este municipio. Romero, quien fue recluido en Bogotà, fue separado el cargo dentro de la investigación como colaborador de la organización.
El mismo Mario Marenco figura en otro dialogo con Javier Insignares Toro, alias Benjamin, comandante militar en el Atlàntico, en donde éste le pide un puesto vacante de instrumentadora para su esposa en el hospital Juan Dominguez Romero, de Soledad, ante lo cual Marenco le promete ponerlo en contacto con Carlos Gutièrrez Cotes, por la amistad de èste con la gerente de la instituciòn.
Gutierrez Cotes, alias El Medico, quien es investigado como colaborador activo de la organizaciòn, resultò elegido alcalde de Campo de la Cruz, pero no se pudo posesionar por estar detenido en Bogotà.
Es la misma persona que figura discutiendo posiciones burocraticas y apoyos financieros a traves de contratos, por el orden de los 400 millones de pesos, con el gerente del hospital materno infantil de Soledad, Tommy Morales, tambièn involucrado a la red criminal, capturado y recluido en Bogotà.
El hospital materno infantil de Soledad, asì como los hospitales de Coveñas y San Onofre, figuran entre las entidades de salud saqueadas por el paramilitarismo.

Asì lo corroboran las conversaciones con miembros de la red criminal por parte de Jorge Blanco Fuentes, alcalde de Coveñas; Rafael Antonio Garcia Garay, alcalde de San Onofre; Roger Agustin Padilla Paternina, alias Roger, gerente del hospital de San Onofre y Mario Peñuela Salcedo, alias Mario, director del hospital de Coveñas.
En estos últimos el manejo de la entrega de recursos era coordinado por Felipe Cordoba Baldrich, alias Córdoba; Mónica Garcia Carmichel, alias Aida o La Doctora y Carlos Ahumada Orozco, alias Carlos.
Detalles curiosos
Como prueba que desde la cárcel esta organización delinque abiertamente, se encuentra el caso de Alexander Molina Cotamo, alias Pingo, Andrés o La Bruja, capturado junto con Edwin Barón Hernández, alias Rueda, por el doble homicidio de Aarón Chávez Pèrez y Jesùs Alberto Alvarez, dentro de los homicidios selectivos al mando de alias Nacho Guerrero en Sucre.
Desde la cárcel en Sincelejo, Molina Cotamo mantuvo comunicación frecuente con los integrantes de la banda para suministrar informacion y solicitar el pago de su salario. Tanto Molina como Barón quedaron en libertad por vencimiento de términos y luego se unieron a la estructura del Atlàntico al mando de Javier Insignares Toro, alias Benjamin.
Otra estrategia para mantener las redes de comunicación fue la creaciòn de los denominados correos humanos. Y como principal correo humano apareciò dentro de la organizaciòn criminal, Nohemi Galeano David, alias La Gomela, desmovilizada del bloque Elmer Cárdenas de las AUC que actuaba en Urabá y Chocò bajo el mando de Freddy Rendón, alias El Alemán, a quien le suministraba alimentos en la carcel de Necocli y luego en La Ceja.
En esta cárcel familiarizò con Jorge 40 llevàndole alimentos e implementos de aseo, incluso cumpliendo la misma labor cuando este fue trasladado a la cárcel de Itagui.
La Gomela tambièn se encargò de la alimentaciòn de Jorge 40 cuando éste acudiò a Barranquilla para rendir versiones ante la unidad de Justicia y Paz de la Fiscalia, haciendo lo propio cuando tambièn vinieron a Barranquilla, con el mismo propósito, Edgar Fierro Flòrez, alias Don Antonio y Salvatore Mancuso.
Esta desmovilizada se constituyò en el principal enlace desde y fuera de la cárcel de los jefes de la organización con los demas integrantes, ademàs se encargaba de coordinar las visitas al reclusorio.
Conclusiones
Frente a las evidencias y los hechos materia de investigacion, las conclusiones son contundentes: el paramilitarismo sigue vigente en la Costa Caribe, la desmovilizacion del Bloque Norte resultò una farsa y la regiòn sigue viviendo el terror de estas organizaciones al margen de la ley.
Tambièn valdria formular varios interrogantes:
1.- ¿Cuántos de los desmovilizados de los frentes sur del Magdalena e Isla San Fernando, en Santa Ana; del resistencia Tayrona, en Guachaca; del Bloque Norte en Chimila, El Copey y La Mesa Valledupar y del Julio César Peinado Becerra, en San Martin, Cesar, realmente se sometieron al proceso de Justicia y Paz?
2.- ¿Cuàntos de esos desmovilizados pertenecían realmente a las organizaciones paramilitares, si se tienen en cuenta testimonios de quienes fueron reclutados y enseñados a desfilar, aprenderse los himnos, portar armas y entregarlas, para aparentar una desmovilización, a cambio de un salario mensual de 300 mil pesos y ayuda educativa para sus hijos?
3.- ¿Què controles se han adoptado para frenar los enlaces de comunicación entre los jefes paramilitares y sus integrantes, para que no sigan ordenando acciones delictivas desde las cárceles?
Y se podrìan formular muchos interrogantes mas, lo lamentable es que, como están las cosas, no se ha dicho la verdad y por lo tanto no habrà justicia ni mucho menos reparaciòn para las victimas.
Porque lo que se sigue presentando es sangre, saqueo y trampas del paramilitarismo.
Barranquilla, abril 12 de 2008